Servimos con compasión y entrega, reflejando el amor de Dios en cada niño, joven y familia.
“Somos una fundación comprometida con el desarrollo y formación de niños, jóvenes y familias, a través de programas adaptados a su realidad y guiados por principios biblicos cristianos.”
Dios encendió un llamdo en el corazón del Pastor Juan Carlos Rafael y a su esposa Ibonne Gutierrez: llevar esperanza donde parecía no haberla. Así, con fe, amor y en medio de la sencillez, nació la iglesia, convirtiéndose en un refugio para muchas vidas necesitadas de consuelo y restauración.
Al ver la necesidad de niños y familias, ese mismo amor se hizo acción y dio vida a la fundación, extendiendo las manos para alimentar, cuidar y levantar corazones.
En el año 2007, Dios abrió una puerta mayor a través de una alianza estratégica con Compassion ONG, operando bajo el nombre CDI-742. La fundación, por tanto, se convirtió en el brazo social de la iglesia, permitiéndole ampliar su impacto y llevar ayuda donde más se necesite que más vidas sean tocadas.
Hoy, lo que comenzó como un pequeño paso de fe, sigue latiendo con fuerza, transformando historias y sembrando esperanza cada día.
Servimos con compasión y entrega, reflejando el amor de Dios en cada niño, joven y familia.
Creemos que, con Dios, cada vida puede ser transformada y cada historia puede tener un nuevo comienzo.
Actuamos con transparencia, responsabilidad y honestidad en el manejo de recursos y en nuestro servicio.
Trabajamos con dedicación constante por el desarrollo y formación integral de nuestros beneficiarios.
Valoramos la dignidad de cada persona, reconociendo su potencial y su propósito.
Estamos llamados a servir con excelencia, generando un impacto positivo y sostenible en la comunidad.